Bermeo
La villa pesquera de Bermeo se encuentra muy cerca del Hotel Branka; un viaje de menos de diez minutos en coche para pasar un día inolvidable entre barcos rodeados de la belleza del mar Cantábrico.
En Bermeo todo gira en torno al mar. Prueba de ello es el Puerto Viejo, lleno de colorido y terrazas para disfrutar de un momento de descanso viendo a los barcos de pesca salir y entrar con la carga del día. También te recomendamos reservar una salida a alta mar para disfrutar de primera mano del espectáculo de ballenas y delfines nadando en libertad.
El casco viejo de Bermeo representa cómo era la villa medieval. Sus calles con pendientes irregulares se entrecruzan formando uno de los cascos históricos más antiguos y grandes de Euskadi. Un pintoresco rincón que te invita a perderte por la Plaza Sabino Arana, visitar la Iglesia de Santa María o cruzar la Puerta de San Juan, antigua puerta de entrada de la muralla.